CON SANTA MARÍA VIVIR LA SALVAGUARDA DE LA CREACIÓN

INTRODUCCIÓN

El Secretariado para la Formación Permanente, en colaboración con el Secretariado para la Evangelización de los Pueblos y Justicia y Paz, preparó un documento formativo sobre el tema Son Santa María vivir la salvaguardia de la creación (cf. CG  2007, n. 37a).

Desde la Segunda Guerra Mundial y especialmente desde 1970 muchos intentos se han realizado desde teólogos y pensadores cristianos para descubrir la enseñanza de la Biblia sobre la creación y para desarrollar nuevos acercamientos en relación del “resto” de la creación. Hay un “florecimiento de eco-teologías”. Un gran número de nuevas intuiciones se ha adquirido en los últimos decenios. Al inicio del nuevo milenio, la Orden ha estado en constante diálogo con cada fraile, comunidad y con el resto de la Familia Servita respecto a este importante objetivo. Mucha literatura se ha escrito, y organización de reuniones para tener a nuestros hermanos actualizados e informados, como parte de su formación integral y permanente.

 

Importantes reflexiones y cuestiona se ha colocad a este respecto: ¿Qué entendemos de la Creación? ¿Cómo vemos nuestro rol de seres humanos en el mundo creado? Las preguntas evocan una puntualización urgente para responder adecuadamente a la actual crisis ecológica. La Creación es la consecuencia necesaria del amor de Dios – Creador. En la fe cristiana no es el hombre ni siguiera la naturaleza el centro de la realidad – lo es Dios. En una conferencia que se tuvo en el último Congreso internacional del UNIFAS (Río de Janeiro, 7-14 de julio de 2010), fray Clodovis Boff O.S.M. hizo una afirmación muy importante para una visión ecológica correctamente fundada: Dios es la medida de todo, tanto del hombre como de la naturaleza. Los dos existen para Su amor y para Su gloria, y en Su gloria encuentran la propia realización plena. Verdaderamente la naturaleza precede a los hombres y más allá de ellos; ella es, en cierto sentido, nuestra madre, y sin embargo, en análisis último, nuestra hermana porque es creada por Dios. ¿Cuál es el lugar legítimo del ser humano en la Creación? Ni en la cima ni a los pies, sino en medio: entre Dios y el mundo, entre el Creador y la creación.

Cuando Dios creó la tierra, los árboles, los animales, los pájaros, … nos dicen las Escrituras, “encontró que todo aquellos estaba bien hecho era bueno”. Según el relato sacerdotal de la creación (cf. Gn 1, 1-2, 4), Dios dijo a los seres humanos: «Sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todo ser viviente que se mueve sobre la tierra» (Gn 1, 28). Dios confío su creación en custodia a los seres humanos, no para destruirla, sino para tener el “dominio” de ella, es decir para “humanizar” la tierra. El cargo dado va de acuerdo a los seres humanos, a la vocación de ser los responsables administradores de Dios en la Tierra y esta cargo dado tiene que ser ejercido conformemente al pacto solemne por El establecido. Los seres humanos han sido efectivamente elegidos para un rol central, han sido llamados a asumir: por lo tanto los seres humanos hoy tienen una especial responsabilidad en contribuir a la reconciliación entre las cosas, en el ámbito del problema difuso de la crisis ecológica.

En estos últimos años la crisis ecológica hacer surgir el problema de sobrevivencia. La conciencia que las formas de vida son interdependientes ha hecho más profunda nuestra preocupación y ha hecho surgir problemas éticos sobre los efectos de la actividad humana sobre la sobrevivencia de los seres humanos mismos y todas las demás formas de vida orgánica.

I. SITUACIÓN DEL PLANETA

¿Cómo podemos responder a la actual crisis ecológica? En nuestra comprensión de la naturaleza se han hecho cambios fundamentales, incluso la naturaleza misma de los seres humanos. Demasiada irreversible destrucción ecológica se ha hecha. Con el reciente incremento e incidencia de desastres naturales en todo el mundo, se puede sencillamente observar que la situación de la tierra está cambiando en estos últimos años. El comprobar los terremotos, tsunami, inundaciones, erupciones volcánicas y cambios de clima pueden dar prueba de ello.

El problema ecológico es un problema global, por lo tanto también nosotros somos parte del problema; somos también parte de la solución. Estamos llamados a responder a los desafíos hodiernos. ¿Cómo evaluar la actual “Situación del plantea” y entrever su futuro? La educación es un instrumento para desenraizar nuestra pobreza en términos de conciencia de los actuales problemas ecológicos. Como frailes tenemos necesidad de instruir nosotros mismos sobre la situación actual de la tierra. Hoy, la información es rápida, accesible por medio de los modernos medios de comunicación. El estudio hecho por el Programa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Ambiente es la primera base y recurso de información:

1. Océanos

Más de diez billones de toneladas de material contaminante van a los océanos del mundo bajo forma de fango, arcilla, aguas de desagüe, sales nutrientes, productos químicos venenosos, sustancias radioactivas etc. La mayor parte de los desechos mundiales son descargados en los mares las cercanías de las costas, el lugar que comprende la mayor parte de las aguas en las cuales se pesca.

En las principales áreas oceánicas de la pesca, la mayor parte de las cuales están dentro de zonas económicas exclusivas, se está ya usando un alto porcentaje de la producción primaria disponible total, que llega al 25 % de las áreas “upwelling” (NDT: En el cual las aguas frías profundas más ricas de plancton salen a la superficie) y en el 24-35 % en los “shelf system” (NDT: pesca sobre plataforma continental), dejando poca o ninguna posibilidad para ulteriores crecimientos en estas áreas de pesca más productivas (Pauly y Cristensen, 1995). Al contrario, el 70 % de las áreas de pesca marítima es tan explotada que la reproducción no puede o puede apenas subsistir.

Un efecto de los cambios producidos por la Oscilación del Sur del Niño, tal vez ayudados por el calentamiento global, es el emblanquecerse de los corales y otros animales en las zonas de coral tropicales. Las zonas de coral tropicales, que alimentan más del 25 % de la vida marina, son entre los más frágiles ecosistemas del mundo. Si su destrucción sigue al mismo ritmo, el 70 % de las zonas de corales en el mundo morirá en los próximos 40 años (el 27 % ya ha sido perdido).

2. Agua

Mientras los negociadores del clima siguen reuniéndose y trabajar duramente para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero y mitigar los cambios del clima, el resto del mundo está aprendiendo a adaptarse a los impactos del coma sobre la tierra. Principalmente dichos impactos están aumentando en lo que se refiere al agua dulce: demasiada, demasiada poca, demasiada al improviso.

Dichos extremos estarán a la orden del día, desde el momento de nuevos modelos de precipitaciones y cambios en la disponibilidad de agua dulce crean problemas al suministro de todo el planeta. El 40 % de la población mundial no tiene acceso al agua potable. El 80 % de las enfermedades en dos tercios del mundo está en relación con la escasez de agua potable e higiene. Más de dos millones de personas, en su mayoría niños, mueren a causa de enfermedades de diarrea unidas a los distribuidores de agua inadecuados o no higiénicos. Aunque estos escenarios sean complejos y difíciles de prever, algunos han sido ya observados y se espera que lleguen todavía a ser  evidentes en los decenios siguientes.

3. Diques

La Comisión Mundial de los diques es una organización independiente financiada por el Banco Mundial para rever las prestaciones y hacer recomendaciones para la futura planificación del agua y proyectos energéticos. La relación final evidencia ampliamente el hecho que los grandes diques han faltado al objetivo de producir más electricidad, abastecer más agua y controlar en dicha medida el daño provocado por las inundaciones como sus financiadores proclamaban. Además, la relación demuestra que:

a) Los grandes diques han arrancado a 40-80 millones de personas de sus casas y de sus tierras, con un impacto que comprende una extrema pobreza económica, la desintegración de las comunidades, y un incremento de los problemas de salud mental y física. Comunidades indígenas, tribales y campesinas han sido en particular afectadas duramente. Las poblaciones residente en valles de los diques han sufrido también un incremento de las enfermedades y pérdida de los recursos naturales de los cuales dependían sus medios de subsistencia.

b) Los grandes diques causan grandes daños ambientales, incluso la extinción de muchos peces y otras especies acuáticas, enormes pérdidas de florestas, pantanos y terrenos cultivables; y los beneficios de los grandes diques se han ido ampliamente a los que ya eran acomodados mientras los estratos más pobres de la sociedad han soportado las cuentas. 

4. Florestas pluviales

Las poblaciones  indígenas, los cuales recursos de supervivencia desaparecen con la destrucción de las florestas, viven la mayor parte en las áreas cubiertas de las florestas pluviales. Al mismo tiempo su precioso conocimiento de las plantas y animales de la floresta pluvial se pierde.

Las florestas pluviales forman el más antiguo eco-sistema y contienen el 60 % de las especies de plantas y animales. Un territorio vasto como la mitad de san Francisco contiene 545 tipos de mamíferos, 845 tipos de pájaros, 100 tipos de libélulas y 729 tipos de mariposas. 205 tipos de mamíferos, 845 tipos de pájaros y 10.000 variedad de planas diferentes viven en las florestas pluviales en Costarica.

La floresta pluvial contiene una gama de formas de vida que los hombres  no han sido capaces de clasificar ni han sido capaces de dar un nombre a todas. Muchas especies están iniciado a extinguirse sin que su existencia haya sido ni siquiera registrada. Las florestas tropicales dan entre el 25 % y el 40 % de todos los productos farmacéuticos. Tres mil plantas tienen propiedades anti cáncer; de esas, el 70 % viven en las florestas pluviales.

5. Desertificación

El degrado del territorio ha interesado a unos 1900 millones de hectáreas en todo el mundo. En África unos 500 millones de hectáreas de territorio han sido destruidos por el degrado del terreno, comprendido el 65 % del terreno agrícola de la región. El ritmo con el cual el terreno arable se ha perdido sigue aumentando y actualmente es de 30-35 veces el porcentaje histórico. La pérdida de potencial productiva debido a la erosión del suelo en todo el mundo se estima que sea equivalente a unos 20 millones de toneladas de grano por año. Y esto sigue sucediendo dondequiera en el mundo, no sólo en África o Asia.

6. Bio-diversidad

Los efectos de las actividades humanas sobre la biodiversidad han aumentado en tan grande medida que el porcentaje de las extinciones de las especies está superando cientos y miles de veces el valor del fondo natural. Estas pérdidas se dan por el creciente demanda respecto a las especies y a su hábitat, y el fracaso de los actuales sistemas de mercado en evaluar adecuadamente la biodiversidad. Los paleontólogos reconocen 6 precedentes acontecimientos de extinción de masa durante el último medio billón de años. Las investigaciones sobre la biodiversidad concuerda que estamos en el pleno de la séptima extinción de masa. El 25 % de las 4.630 especies de mamíferos y el 11 % de las 9.675 especies de pájaros están en “riesgo significativo” de extinción: el 20 % de las especies de agua dulce han desaparecido o están llevando hacia la extinción en los últimos decenios; 976 especies de árboles son clasificados como en peligro de extinción. Mitad de las especies de plantas y animales podrían ser extinguidas al final del veinte un siglo. En el curso de la historia han sido cultivadas o recogidas 7000 especies de plantas para la alimentación. Hoy sólo 20 especies proveen el 90 % de alimentación al mundo: maíz, grano y arroz abastecen más de la mitad.

7. La capa de ozono

Los Cloro-Flúor-Carburos  (CFC) contribuyen el 23 % a los gas de efecto invernadero. Son doblemente peligrosos porque contribuyen al calentamiento global y reducen la capa de ozono. Los CFC están aumentado en la atmósfera en el porcentaje del 7 % cada año. La capa de ozono se está disminuyendo en toda la Tierra pero se está reduciendo sobre todo en torno a las regiones polares. La capa de ozono en la estratosfera (unos 12-45 km de tierra) protege la superficie terrestre de los dañosos rayos solares ultravioletas (UV-B). la exposición de la creciente radiación de los rayos UV-B sobre la superficie de la Tierra tiene como gran consecuencia el cáncer de la piel y daños imprevisibles en las plantas, algas, y la cadena alimenticia y el ecosistema global.

8. El calentamiento global

El calentamiento global es hoy una de las cuestiones más críticas. La temperatura puede llegar hasta los 5.8°C (10.4°F) durante este siglo: los últimos diez años de este tiempo ha sido el más caliente jamás registrado; y el aumento de la temperatura ha sido mayor en las regiones polares y entorno a las ciudades.

Los efectos invernaderos que han sido relegados seguros en las tierras de los glaciares eternos por millones han sido ahora abandonados por efecto del calentamiento global. Los glaciares eternos han actuado como un depósito de carbono, teniendo “bajo llave” el carbono y otros gas de efecto invernadero como el metano por millares de años. Pero es evidente que las cosas no están más así, y los glaciares eternos en algunas áreas han empezado a dejar el carbono. Los efectos de los gas de efecto invernadero sobre la atmósfera incluyen cambios de clima que causan tifones, huracanes e inundaciones más terribles, más allá de la zonas coralinas y el deshielo de las casquetes polares.

El nivel del mar se ha elevado durante el pasado siglo entre los 10 y 25 cm (3.9 y 10 in.) a causa de la expansión térmica de los océanos y los científicos estiman que con la tendencia actual se podrá elevar de 5 cm por decenio durante los próximos 100 años. Algunas estimaciones sugieren que los niveles del mar se podrían elevar de casi un metro completo hacia el año 2.100.

Los seres humanos y los demás miembros de la comunidad viviente están ya sufriendo por los cambios de clima. Las proyecciones científicas subrayan la amplitud y severidad de este sufrimiento: estrés de calor, incremento de las enfermedades tropicales difundidas por los insectos, inseguridad alimenticia etc.

De todas formas, no todas la naciones han contribuido igualmente al problema. Más del 80 % de las emisiones de CO2, que se han acumulado en la atmósfera en los últimos 150 años, son de los países nórdicos más ricos. Pero los más afectados son los países pobres y pequeños estados islas.

II. LOS SIERVOS DE MARÍA Y LA ECOLOGÍA

Como Siervos de María no podemos permanecer indiferentes a la crisis ambiental en torno a nosotros. Debemos responder a la agresión muy seria que la Tierra soporta a causa de la explotación salvaje de sus recursos. Esta explotación pone la existencia misma de la humidad en riesgo. La avidez desenfrenada podría arriesgar la muerte de todo el plante. Dolorosos ejemplos de esta tragedia incluyen el calentamiento global, la contaminación, la privatización de los recursos hídricos, el degrado y destrucción de la floresta pluvial amazónica.

En la soledad de Monte Senario, nuestros primeros Padres respetaban la naturaleza y miraban al ambiente como a un don de Dios (cf. L.O. 41). Todavía hoy, algunos frailes están promoviendo la responsabilidad ecológica, otros están defendiendo los recursos de la Tierra. Todas nuestras comunidades deben unirse a ellos y crecer en el amor y respeto del ambiente. Pueden hacer esto abrazando un estilo de vida sobrio, estando atentos al uso dela gua y energía, y dando testimonio contra el consumismo (CG 2007, n. 16).

Nuestra Orden ha surgido entre las formas de vida evangélico apostólicas que iniciaron en el tardo décimo tercer siglo y en los inicios del décimo tercero. San Francisco de Así (+1226), proclamado patrón de los ecologistas por Juan Pablo II,[1] es una fuente y original figura de aquella época. Su vida fue un admirable ejemplo de “genuino y profundo respeto por la integridad de la naturaleza”.[2]

El pensamiento ecológico de san Francisco ejerció una influencia saludable en los demás movimientos religiosos  semejantes al suyo más o menos en el mismo periodo y en la misma zona. A este propósito nos gusta recordar la historia de Monte Senario donde nuestros Primeros Padres decidieron establecerse y dieron inicio a nuestra Familia. Es una historia en la cual la admiración, el respeto y la religiosa comprensión de la naturaleza son elementos esenciales.[3]

El autor de la Legenda describe la cumbre de Monte Senario de una manera que nosotros hoy podemos llamar de sensibilidad ecológica. Él dice: “Descubrieron en su cima una hermosa explanada, aunque reducida; a un lado, una fuente de agua pura y en las inmediaciones, un bosque bien arreglado, como si hubiera sido plantado por el hombre.” (Legenda de origine, 41). Siglos después, en 1713, los bosque de pinos están tan espesos que fray Francisco M. Poggi (+1720) anota con satisfacción que los “dichos bosques” están “llenos de espesos pinos plantados no por casualidad o sin algún orden, como en otros bosques” sino más bien alineados como “un ejército bien ordenado”.[4] Esto se debe no por casualidad sino a las detalladas y rigurosas instrucciones encontradas en las Constituciones de los Ermitaños de la Sagrada Ermita, un texto inspirado por un reverencial respeto de la naturaleza:

“El Padre Rector y el Custodio proveerán al mantenimiento del bosque de la ermita plantando cada año un buen número de pinos. Desde el momento que nadie está autorizado a cortar el bosque sin el permiso del Capítulo, para no arruinar lo atractivo del lugar, quien corte árboles verdes sin el permiso del padre Rector o del Capítulo ayunará a pan y agua, una vez por cada árbol”.[5]

La frase en cursivo “para no arruinar lo atractivo del lugar” codifica la decisión de prohibir el derribo de los árboles jóvenes. El amor de la naturaleza de Monte Senario pasará a todas las demás ermitas fundados sucesivamente.[6]

La Familia de los Siervos en su celo de seguir el diálogo sobre la actual crisis ecológica ha decidido en el curso de la Séptima Asamblea UNIFAS en Roma (14-17 de mayo de 2009) celebrar el Sexto Congreso Internacional de la Familia Servita en Río de Janeiro, Brasil (7-14 de julio de 2010). El Congreso discutió el argumento: “Los Siervos y la salvaguarda del ambiente” Esta se concentró en el estudio del sagrado misterio de la creación como una totalidad vinculada – toda la obra de Dios.[7]

El Congreso puso en relieve en la Familia de los Siervos la conciencia de la necesidad de proteger la obra de Dios, el Creador. En línea con el carisma servita de la compasión, debemos trabajar para limitar el degrado del ambiente y su impacto sobre los más pobres y los más vulnerables. Debemos de esta forma restablecer un correcto equilibrio de la creación. Este sujeto era particularmente apropiado por un Congreso se tuvo en Brasil donde los Siervos han sido involucrados por decenios en la lucha para preservar la floresta pluvial amazónica y para defender la vida y el ambiente de las poblaciones indígenas que viven en la floresta.

III. CAMBIOS DE PARADIGMA: HACIA UN DESARROLLO DE LA CONCIENCIA Y ESPIRITUALIDAD ECOLÓGICA Y LA RESPUESTA SERVITA.

Hubo un tiempo en el que pensábamos que la crisis ecológica no fuera un problema serio para los países más pobres. El verdadero problema, se suponía, era circunscrito en la pobreza y la explotación económica, y el problema ambiental era rechazado como un “lujo” de los países industrializados. Hoy realizamos cuanto sea urgente a este problema para los países ricos como los pobres –  en efecto para el mundo entero la amenaza es a la vida en general. Existe una necesidad urgente de ver toda la situación en una nueva perspectiva para una más renovada y comprometida defensa y salvaguardia de la vida.

1. Justicia ecológica

La crisis ecológica debería ser vista como una cuestión de justicia. La justicia económica, es decir una relación justa con el ambiente, no es posible en un mundo socialmente injusto. Un serio esfuerzo conjunto miran a proteger el ambiente y a promover el desarrollo no será posible sin enfrentar directamente las formas estructurales de pobreza que existen en el mundo. Esto exigirá una valiente reforma de estructuras, así como nuevos modos de ponerse en relación. Como sostiene Jurgen Moltmann en su libro, The future of Creation, “No podremos alcanzar la justicia social sin la justicia del ambiente natural; no podremos obtener la justicia de la naturaleza sin la justicia social.”

El religioso autor del Levítico 25 estableció que cada séptimo año tuviera que ser un año Sabático, durante el cual la tierra debería se dejada sin cultivar; ello es indicativo del hecho que la tierra estaba sufriendo una explotación excesiva y un abuso, y esto significa también que los esclavos y animales eran ocupados más allá de sus fuerzas, y explotados. En el mismo pasaje, la ley dice que cualquier hierba que crezca en la tierra de por sí durante el séptimo año constituirá alimento suficiente para toda la familia, para los esclavos, los huéspedes, y también los animales. El concepto bíblico del Año Sabático tiene dimensione sociales y ecológicas. Una ley semejante tenían el objetivo de ayudar a la gente a rever sus relaciones no sólo con la tierra, sino también con Dios, con los demás, especialmente con los pobres. Donde no hay relaciones justas, allí hay injusticia, violencia y destrucción.

Los frailes Siervos de María tenemos que adquirir una conciencia ecológica que incluya el respeto y atención a la naturaleza, como también la solidaridad con los grupos comprometidos y evitar el deterioro ambiental.[8]

2. La espiritualidad de la Interconexión

La crisis ecológica ha llevado a una profunda comprensión de la interconexión de todas las formas de vida, y de la nuestra interdependencia. Si estamos todos interconexos se sigue que dependemos el uno del otro, no solo para la sobrevivencia, sino también para la salud e integridad. Toda nacionalidad y cultura, toda raza y tribu, todo grupo étnico y lingüístico; todo lo que tiene vida, tiene su lugar en la creación de Dios. Esta nueva perspectiva afirma nuestra interrelación el uno con el otro y con la naturaleza. Debemos desarrollar lo que Juan Pablo II llama un sentido de responsabilidad ecológica. Ello comporta una responsabilidad personal “responsabilidad hacia los demás, responsabilidad hacia el ambiente”[9] y exige “una auténtica conversión en el modo de pensar y en el comportamiento.”[10]

3. Desarrollo sostenible

Este principio se refiere a la justicia entre las generaciones y la salvaguarda del ambiente. Ni el carácter moral del desarrollo puede excluir el respeto por los seres que constituyen el mundo natural.[11] Las instancias de la crisis ecológica ponen cuestiones fundamentales sobre la validez del actual sistema económico. La obligación a un constante crecimiento económico lleva a explotar los recursos sin una consideración real de las consecuencias ecológicas. Las medidas ambientales tienen un pequeño impacto, hasta que el curso completo de la producción y de los consumos siga adelante a la velocidad actual. La noción de desarrollo sostenible no tiene que ser usada (o más bien abusada) para hacer que el sistema actual más aceptable por medio de ligeras “correcciones ecológicas”. La crisis ecológica exige un radical cambio de orientación. Las actividades económicas tiene que ser guiadas por el reconocimiento de las “grados de explotación”. La noción de sostenibilidad tiene que ser integrada por la noción de suficiencia.

Parte del desarrollo permanente de los Siervos de María es la adquisición de la capacidad de hablar y dialogar con los tiempos contemporáneos (cf. Const. osm 107) para hacerse capaz  en espíritu de caridad y estar abiertos hacia sí mismo y hacia todas las necesidades humanas. Esta interacción creativa con el ambiente global puede ser alcanzada solo por medio de la formación permanente en el campo de la justicia y paz y de la integridad de la Creación. Un fraile contemporáneo no puede separase así mismo de la sociedad y del ambiente global con la cual está en contacto. Por lo tanto la responsabilidad a comprometerse en un análisis crítico del sistema actual es una llamada a la cual él tiene que responder. Ello comporta también una crítica a las consideraciones utilitarias que gobiernan el debate ambiental.

4. Custodios de la creación

El ambiente natural ha sido de gran interés para la humanidad, porque la naturaleza ha sido la “fuente de la vida humana” tanto como ha sido amenazada por ella. En los años recientes este interés se ha renovado a causa de los progresos de la habilidad humana en controlar y manipular las fuerzas naturales por medio de la ciencia y tecnología que ha creado situaciones amenazadoras para la vida – contaminación, armas nucleares y la intervención en los procesos naturales – con consecuencias imprevistas. La cuestión de la relación entre la vida humana y la Naturaleza no es simplemente cuestión de cómo ocuparnos del ambiente natural sino de toda la Creación.

Tenemos que recordar, además el epílogo de nuestras Constituciones que nos invita a “tener solo relaciones de paz” (Const. osm 319) con todas las creaturas. Es la paz que viene como un don de Cristo y del Espíritu y que excluye todo tipo de violencia y contaminación y todo tipo de arrogancia, vulgaridad y banalidad en nuestro modo de comportarnos con cualquier creatura – hombre o mujer, planta o animal, tierra o agua.

No podemos vernos más a sí mismos como titulares y soberanos de la naturaleza sino tenemos que pensar a nosotros mismos como jardineros, custodios, madres y padres, administradores, fiduciarios, enamorados, sacerdotes, co creadores y amigos de un mundo que mientras nos da la vida y el sostén, al mismo tiempo depende siempre más de nosotros para ir adelante por sí mismo como para nosotros.

5. Construir un futuro para las próximas generaciones

En particular, la crisis ecológica dirige nuestra conciencia ética hacia las necesidades de las generaciones futuras. Mientras en pasado la ética cristiana miraba sobre todo a las relaciones entre los seres humanos en el curso de nuestra vida, las actuales amenazas al futuro nos han forzado a extender la responsabilidad del hombre a las generaciones futuras. No es suficiente insistir para que los derechos de las generaciones futuras sean protegidas. Muchos sostienen que ellos tiene que ser protegidos de manera jurídica. Las generaciones futuras tienen derecho a vivir. Son titulares del derecho de poseer una suficiente cantidad de recursos renovables naturales. Las interferencias con el ambiente, en particular las interferencias con el ecosistema de animas y plantas y la manipulación genética pide una justificación. El patrimonio cultural así como los demás elementos del patrimonio humano tienen que ser protegidos por la ley.

Algunos van más allá y hablan de la necesidad de reconocer los derechos de la naturaleza. Muchos intentos se han realizado en esta dirección. Ellos se han basado en la convicción que se tenga que tener en cuenta el común origen de los seres humanos y la naturaleza. También la naturaleza tiene el derecho de existir. Los seres vivientes tienen que ser protegidos y su propagación asegurada. Cuando los frailes de Monte Senario plantaban pinos y cuidaban la salvaguarda de la floresta, eran conscientes que los frutos serían recogidos en el futuro: ambiente ecológicamente equilibrado, aire puro y agua limpia. Dichos frutos se pueden todavía disfrutar subiendo en Monte Senario. Todavía hoy los ciudadanos de la Florencia saborean sus beneficios cuando huyen del calor de la ciudad durante el verano para encontrar el fresco y descanso en la montaña.

6. Un estilo de vida renovado

El Papa Juan Pablo II, en su Mensaje para la XXIII Jornada mundial de la Paz del 1º de enero de 1990, hablando de la crisis ecológica dijo que se trataba de una crisis moral y espiritual: “La sociedad actual no hallará una solución al problema ecológico si no revisa seriamente su estilo de vida. En muchas partes del mundo esta misma sociedad se inclina al hedonismo y al consumismo, pero permanece indiferente a los daños que éstos causan. […] La austeridad, la templanza, la autodisciplina y el espíritu de sacrificio deben conformar la vida de cada día”. (n. 13). El consumismo es un mal, porque destruye nuestra dignidad y espiritualidad. La avidez incontrolada no ayuda a la relación con Dios, con las demás personas y tampoco con el resto de la creación. Unidos al consumismo están los pecados de acumulación y desperdicio.

El art. 57c de las Constituciones OSM establece que:La sencillez de nuestro estilo de vida, en cuanto excluye lo que nos separa de los demás, nos permite estar en comunión con los que hemos sido llamados a servir y constituir con ellos una sola realidad en Cristo Jesús (cf. Gal 3, 28). Vivir en armonía con la naturaleza y mantener nuestras necesidades al mínimo mandaría el mensaje que la Tierra es de Dios y debería ser usada indiscriminadamente para satisfacer la avaricia y la avidez humanas. Podría también ser una eficaz protesta contra un estilo de vida marcada del desperdicio privado de cualquier responsabilidad hacia el mundo de la naturaleza.

IV. ¿QUÉ PODEMOS HACER?

Para realizar nuestros objetivos y promover en nuestros frailes y en nuestras comunidades el compromiso de salvaguardar nuestro patrimonio ecológico, sugeriría el método de trabajo inspirado y tan bien descrito por el papa Pablo VI en su discurso a los componentes y consultores de la nueva Pontificia Comisión de Estudio Paz y Justicia (20 de abril de 1967): “A nuestros ojos rerpesentan la realización del voto final del Concilio (Gaudium et Spes, 90). En Otros tiempos – y todavía hoy-  cuando se construía una iglesia o una torre campanario se colocaba un gallo sobre la cumbre de la construcción, como símbolo de vigilancia de la fe y en la integridad de la vida cristiana. De la misma manera en la cima vértice de la construcción espiritual del Concilio se coloca esta Comisión; su única misión es la de mantener abiertos los ojos de la iglesia, su corazón sensible a sus manos prontas a la caridad que ella está llamada a ejercer en el mundo.”[12]

1. Ojos abiertos (Mirar):

Significa la capacidad de ver y analizar la realidad de nuestro mundo. Podremos añadir ‘oídos abiertos’ si queremos verdaderamente estar presentes en el mundo. Se trata de poner atención a la vida, a todo lo que está sucediendo, ver y oír el ruido del mundo en el cual vivimos, mirar la vida con los ojos de Dios y ser conscientes de la obra del Espíritu de nuestro mundo:

a) Escuchar, recoger informaciones y analizarlas.

b) Analizar la situación en torno a nosotros y el mundo en su conjunto para descubrir las causas y las dimensiones de los problemas.

2. Corazón sensible (Juzgar):

Tenemos que ver, conocer y entender la realidad del mundo. Esto es algo que no podemos hacer a distancia, lejanos, permaneciendo en nuestras oficinas. Si nuestra comprensión de la realidad nos está moviendo a trabajar por su transformación tenemos que estar involucrados, tenemos que sondear sus profundidades personalmente y con nuestro corazón, temeos que experimentar la compasión:

a) Estudiar la situación real a la luz del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia, y al mismo tiempo conscientes de nuestro carisma y de nuestra identidad.

b) Elegir confrontar aquellos problemas que más se adaptan a nuestra propia espiritualidad. 

3. Manos listas para la transformación (Actuar):

Tenemos que estar listos para poner en acto nuestra reflexión y pan de acción:

a) Proveer informaciones y ofrecer los resultados de nuestros análisis (consejos y razones de acción).

b) Unirnos con los JPIC (Oficio Justicia, Paz e Integridad de la Creación, NDT) de la Congregación, las Conferencias Religiosos y la Iglesia.

c) Cultivar relaciones con las comunidades y cada fraile (visitar las comunidades, nombrar un delegado en cada comunidad…).

d) Iniciar con proyectos que todos participen y evitar aquellas cosas que podrían provocar la mayor resistencia. Denuncia y proclamación.

e) Concentrarse en lo positivo. Proponer pasos pequeños pero específicos: estrategias de base. Trabajar en contacto con el equipo provincial.

f) Unirse con otros grupos no- gobernativos, con los network.

g) Los programas de formación deberían incluir e intesificar la campaña de información para crear la conciencia de la creación y de su salvaguarda.

h) Creación de programas de la Familia servita sobre la salvaguarda de la creación.

IV. SUGERENCIAS PRA LA REFLEXIÓN EN PEQUEÑOS GRUPOS

a) ¿Cómo podemos promover la conciencia en nuestra Orden sobre el estado actual del planeta?

b) ¿Cómo podemos motivar a nuestros frailes a actuar?

c) ¿Cómo podemos promover en nuestra Orden un estilo de vida más sencillo?

d) ¿Cómo podemos incluir la educación a la Ecología en todas nuestras casas de formación y en nuestros ministerios pastorales?

e) ¿La Ecología es parte integrante de nuestra misión actual?

f) ¿Cómo podemos trabajar en colaboración con las ONG (Organizaciones no gobernativas), parroquias, comunidades a nivel local, provincial y nacional?

V. FUENTES PARA ULTERIOR EDUCACIÓN Y FORMACIÓN

1. Páginas web

www.grid.unep.ch : programa sobre el Ambiente de la Organización de las Naciones Unidas;

analiza cuestiones fundamentales ambientales y orientaciones, con panorámicas nacionales y regionales y estudios de casos específicos con link útiles y otros sitios.

www.webofcreation.org : un excelente sitio web. Comprende informaciones. Boletines de noticias, artículos y conversaciones sobre teología y espiritualidad de la creación.

www.infohabitat.org : information habitat: es un proyecto del comité de comunicaciones-Coodinación de la Organización de las Naciones Unidas, y es una organización no gobernativa con especial rol consultivo por el Consejo Económico social de la Organización de las Naciones Unidas (ECOSOC). Comprende reflexiones sobre la eco-espiritualidad.

www.envirolink.org : información sobre cuestiones ambientales, sostenibles, recursos educativos, vínculos con otros grupos y campañas ambientalistas.

www.creationethics.org : Una campaña religiosa para la conservación de la floresta; construir una Ética de la Floresta interconfesional.

www.earthcharter.org : La Carta de la Tierra reconoce que los problemas de la humanidad ambientales, económicos, sociales, culturales, ético y espirituales y sus aspiraciones están unidas. En relación a la libertad, la justicia, la participación y la paz, así como la protección ambiental y el bien económico.

www.hds.harvard.edu/cswr/ecology: www.religionsandconservation.org: sobre la religión y la ecología.

http://www.ipcc.ch/ www.unfcc.de : www.wmo.ch/; www.climatevoice.org: Cambio climático.

www.climatenetwork : solidaridad internacional.

www.unep.org/ozone: www.uneptie.org/ozonaction.html : Reducción de la capa de ozono.

www.gpa.unep.org : www.unep.ch/seas : Océanos / aguas dulces

www.worldwaterday.org : Agua

www.unwater.org

www.waterchanel.org

www.worldwaterforum.org

www.irn.org : Diques

www.globalforestwatch.org/ : Florestas

http://www.chem.unep.ch; www.basel.int : Desechos químicos y peligrosos.

www.biodiv.org : Biodiversidad / Bio-seguridad

www.earthwatch.unep.ch/emergingissues (ndt: actividad de observación ambiental con particular referencia a las emergencias)

www.greenpeace.org Green Peace

www.worldwatch.org World Watch Institute

www.myfootprint.org My ecological footprint

www.iccr.org Interfaith Center for Corporate Responsibility

2. Material de lecturas

2.1. Discurso durante la Reunión UNIFAS 2010 en Brasil

– Los Siervos y el cuidado de la creación, palabras de apertura del Prior general, fray Ángel M. Ruiz Garnica, osm

– Ecologia en la óptica del nichilismo: para una ecología abierta al Trascendente de fray Clodovis M. Boff, osm

– Giuliana e Alessio; Innamorati di Dio Creatore e della sua creazione, di fra Gino M, Leonardi, osm

– Encarnación profunda: Prepárense asombrarse  de sor Elizabeth A. Johnson, csj

– Aquel que da la vida: dando vuelta en torno al cosmo entre dolor y esperanza de sor Elizabeth A. Johnson, csj

2.2 Discurso durante el Seminario de Investigación organizado por el Oficio Nacional de los Problemas Sociales y el Trabajo, servicio Nacional para el Proyecto cultural de la CEI La Creación como Dono: Don y deuda; entre ciencias humanas y teología de fray Martin M. Lintner, osm

 

2.3. Siervos del Magníficat, un documento publicado con ocasión del CCX Capítulo general de la Orden de los Siervos de María.

CCXII Capítulo General 2007 de la Orden de los Siervos de María. Documento Final del Texto Aprobado.


[1] Ver Juan Pablo II, Inter Sanctos, AAS 71 (1979): 1509-1510.

[2] Juan Pablo II, Paz con Dios Creador, Paz con Toda la Creación.

[3] En la interpretación espiritual de la Legenda de Origine Ordinis, Monte Senario es presentado como un “nuevo Edén”, un lugar de intacta belleza. Ver A. Serra “ Il Senario, < Monte Santo > dei Servi di Maria: Un suggestivo Midrash [interpretazione, esegesi Ndt] della Legenda de Origine Ordinis Servorum (ca 1308)”, in A. Serra, Nato da donna…: Ricerche bibliche su Maria di Nazareth (1989-1992) (Milano-Roma: Cens. Marianum 1992), 309-355.

[4] Francesco M. Poggi, Memorie del Servo di Dio p. Giulio Arrighetti fiorentino… raccolte e descritte (nel 1713) da Francesco M. Poggi (Pistoia, Italia: Alberto Pacinotti, 1920), 62.

[5] Regla del Padre San Agustín y Constituciones de los Ermitaños de la Sagrada Ermita de Santa María de los Siervos de Monte Senario, 40 (Firenze: Stamperia di Bartolomeo Sermartelli, 1613), 121.

[6] Entre estos está la Ermita de San Jorge en Lunigiana, en la construcción de la cual los fraile están “todos ocupados como albañiles y trabajadores… en una idílica paz franciscana…, en una armoniosa relación con la naturaleza que los circunda y que han hecho propia” O. Jacques Dias, “L’amicizia tra due eremiti dei Servi in una lettera del 1632 sull’eremo di San Giorgio in Lunigiana,” Studi Storici osm 34 (1984), 221.

[7] Deseamos manifestar aquí nuestra solidaridad a los frailes que trabajan en el Amazonas que han recibido repetidas amenazas de muerte por su defensa de los nativos y su oposición a la destrucción de la floresta. Ver el Capítulo general 1995, Mensaje a la Familia de los Siervos CG 2007, n. 17

[8] Juan Pablo II, Paz con Dios Creador, y Paz con toda  la Creación [mensaje de la XXIII Jornada mundial de la Paz 1˚ de enero de 1990], n. 13.

[9] Ibid., n.13.

[10] Juan Pablo II, Carta encíclica Sollicitudo rei socialis (30 diciembre de 1987), n. 34.

[12] Paolo VI, Discursos a los componente y a los consultores de la Pontificia Comisión «Iustitia et Pax» (20  de abril 1967), in: AAS 59 (1967) p. 422.

1 Response to “CON SANTA MARÍA VIVIR LA SALVAGUARDA DE LA CREACIÓN”



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